Ir al contenido

Faro Estoico

La tristeza no siempre avisa

  • por

La tristeza no siempre avisa

Hay personas que siguen yendo a trabajar, que mandan mensajes, que publican memes…
Y por dentro se están dejando caer.

No hacen escándalo. No piden ayuda. A veces ni saben que están cayendo.
Solo sienten que todo les pesa. Que ya nada entusiasma. Que todo esfuerzo parece en vano.

Y nosotros, desde afuera, no siempre lo vemos.
O peor: lo vemos, pero no sabemos qué hacer.
Entonces tiramos un “avisame si necesitás algo”.
Y nos vamos.

No por maldad. Por torpeza. Porque no nos enseñaron a estar cerca sin invadir. A acompañar sin exigir resultados. A ofrecer presencia sin hacernos los salvadores.

Lo aprendí tarde: no todo se arregla hablando.
A veces, ayudar es mandar un mensaje sin motivo.
Ofrecer un mate, un rato, una excusa para verse.
No para animar. No para entender.
Solo para que el otro sepa que no está invisible.

La pregunta “¿cómo estás?” muchas veces se volvió parte del saludo, casi un reflejo automático.
Pero si te la tomás en serio, si la hacés con pausa y con la intención de escuchar lo que venga, puede abrir algo.

Y si ya hiciste todo eso y sentís que no alcanzó, no te castigues.
No siempre se ve el efecto de estar.
Pero estar deja huella.
Como decía Séneca, no todos los dolores se enfrentan con palabras: a veces, el consuelo es callado y lento.

Y si sos de los que están sosteniendo a alguien desde hace tiempo (con paciencia, con silencio, con presencia firme), y ya te pesa, pero no lo mostrás porque el otro te necesita fuerte…
Ojalá también tengas a alguien que te pregunte cómo estás vos, de verdad.
Sostener a alguien no te vuelve de piedra.
También tenés derecho a cansarte.
Y aunque no lo digas, también merecés que te sostengan un rato.

Yo no creo que tengamos el poder de salvar a nadie.
Pero sí creo que podemos ser ese pedacito de mundo donde alguien encuentra descanso.

Y a veces, eso basta para que no se suelte del todo.

Seguimos caminando,
Gabriel

Únete a nuestra comunidad!!
Comunidad Faro Estoico